Young Widows es uno de esos grupos al que no le da ningún reparo descubrir sus cartas. Desde un buen principio queda claro que sus influencias tienen su origen en lo más granado de la escena Noise Rock: The Jesus Lizard y Shellac fundamentalmente, pero también algo de Fugazi o Melvins. Así pues, a medida que avanza el disco, la cuestión es averiguar qué juego es capaz de desarrollar este trio de Louisville con semejantes cartas; si se van a quedar en una de esas tribute bands con canciones propias o si en cambio van a elevar el Sacrosanto Legado de David Yow y Steve Albini un poquito más allá. Bien, los Widows están en el segundo grupo.

Hace un par de años sacaron su primer LP, “Settle Down City”, con Jade Tree. Un tiempo después anunciaron que dejaban el sello más pijo de la historia del post-hardcore para fichar por Temporary Residence, el hogar de bandas como Explosions In The Sky, Mono o Envy, que en principio se parecen tanto a Young Widows como las flores y el alquitrán.
Kurt Ballou (Converge) se ha encargado de grabar “Old Wounds”, algunos de cuyos cortes son en estricto directo (al final de la canción se oye aplaudir a no más de 50 personas; las cosas en los Estados Unidos a veces no son muy diferentes de las de aquí). No es difícil adivinar en Young Widows a un grupo que en directo debe ser auténticamente matador, porque sus canciones suenan igual de contundentes y aplastantes que cualquier grupo de vuestras casettes antiguas de Amphetamine Reptile. Ballou ha acentuado el sonido sucio y grasiento que por lo visto tienen estos compadres en directo, mientras que al mismo tiempo ha dado más claridad a las voces y a algunas partes de guitarra, que le dan un giro un poco más melódico a las canciones. El resultado es un disco cuya efectividad es manifiesta y que provocará erecciones continuadas a todos aquellos fans del rock ruidoso que se prendaron de Pissed Jeans hace un par de temporadas.