Ya pueden surgir varios estilos revisionando o planteando nuevas alternativas, que cuando un nuevo disco de funk bien hecho llega, no hay quien lo supere. Para los amantes a este sonido hay otro (gran) nombre que apuntar para seguir sus pasos, son The Right Ons, grupo madrileño, quienes presentan un single de adelanto a su primer álbum 80.81 (2007).

La calidad es muy notable, más si tenemos en cuenta la escasa presencia de grupos de este estilo por nuestra escena. Uniéndose al espacio ya abierto en los últimos años por Toxio Sex Destruction pero sin derivar tanto al rock como los admiradores de R. J. Sinclair. The Right Ons prefieren encontrar el ritmo fuerte del género rock en el soul imparable de Sly & The Family Stone o la locura de The Famous Flames y posteriormente de The J.B.’s. Actualmente la propuesta también podría relacionarse con el funk-rock de The Bellrays, grupo del que fueron teloneros habiendo transcurrido escasos meses desde su formación.

Al igual que con Tokyo Sex Destruction, les falta una carga más rockera y en este caso la gran voz femenina de Lisa Kekaula, para asemejarse a ellos. Pero es ahí donde radica la genialidad de estas canciones, que suenan a muchos y a la vez a ninguno en concreto. No cuentan con ningún saxo o trompeta que les defina de forma clara en el estilo, no hay grandes voces que asimilen el timbre negro, ni siquiera el bajo goza de instrumentales extensos en los que derivar a un ritmo imparable; pese a esto, casan todos los elementos para hacer de su sonido algo fuera de lo normal y con gran calidad.

Las voces de Ramiro Nieto y Álvaro Guzmán dan buen juego a los temas, aunque a veces se pide quizás unas variaciones mayores; estas son compensadas por Rafa Fernández y Juan Rodo, quienes también añaden su parte como backing vocals. El ritmo “Do Your Thing, Babe!!!” recae en el juego de las diferentes partes, desde el intercambio de voces agudas y graves, hasta los punteos de la guitarra, y la harmónica levemente distorsionada. Es en el tramo final donde el ritmo aumenta entre instrumentales y coros.

La otra joya que podemos escuchar es “Shake, Shake, Shake”, canción inédita sin publicar en el álbum. En ella el bajo recupera un riff típico que hipnotiza desde el primer momento, dejando a las partes instrumentales todo la carga llevando el nombre del tema a la práctica.

Sólo dos canciones, pero qué dos canciones, una auténtica maravilla para disfrutar a la espera del álbum que ya está llegando, creciendo poco a poco con el boca a boca y los directos del grupo, como realmente un artista demuestra la calidad de su sonido. Ya lo decía James Brown: “Get Up!.”