En un mundo perfecto, este sería un disco perfecto. En un mundo perfecto, este disco no existiría. Dos frases contradictorias que sin embargo resumen aquello de lo que hablamos. La primera define sus melodías, rock emocional impecablemente producido y prodigiosamente interpretado. La segunda habla de sus textos; demasiada afectación, provocada por la incontestable actitud de quien vive cabreado por la situación política mundial y, especialmente, de su país. Los californianos Sparta son conscientes de que este es su momento, y pretenden aprovecharlo. Todo, desde el libreto hasta el último de sus acordes, está enfocado a dar a su discurso la claridad de un mitin: el mundo es una mierda, y vamos a gritarlo.
De acuerdo. Hay temas contundentes, como Taking back control o Weather the Store; el disco posee un inicio demoledor, con el trío de canciones Untreatable disease, Crawl y Unstitch your mouth encaramados como el mejor de los tridentes. Hablan a la cara al oyente, le dicen que no hay salida, que la esperanza es su enemigo y que no le va a quedar otra que buscarse la vida. Mensajes todos de lucha por parte de un grupo con hueco en grandes festivales y que incluso se permite el lujo de acompañar Threes de un documental de un cuarto de hora, de calidad cinematográfica, realizado por su batería, el nacido en Beirut Tony Hajjar, que narra el desmembramiento de su propia familia, durante su infancia, en medio de la guerra civil libanesa entre 1975 y 1990.
Todo muy afectado: contenidos punzantes como los puñales que atraviesan el disco por la portada hasta llegar a la contraportada. En lo musical, si buscamos un paralelismo en el panorama nacional, a la primera escucha lo encontré en Madee, sobre todo cuando arrancó el segundo corte. Pero cuidado: en algunos temas se acercan peligrosamente a Snow Patrol, incluso a u2. Poco o nada va quedando del pasado hardcore de esta banda, ahora optan a ser la alternativa a Coldplay en los grandes pabellones. Y todo va soltando un tufillo, hasta que llegas al final con la pareja formada por Without a sound y Translations (¿son necesarios los gritos gospelianos de esa mujer al final? A mí no me encajan ni con calzador): sí, lo reconozco, los temas suenan tremendos, pero, como decimos por mi tierra, no me gusta el andar de la perrita.





Miércoles, 9 de Mayo, 2007
6:14
TONY THE TIGER
ey muy buena reseña coincido casi en todo. inicio brutal en plan tridente(mi favorita unstich your mouth con sus “uh uh”)
pero al final el rollo que pillan en plan simple minds/coldplay da malrollito