Steve, ya lo tengo. Y no me refiero al dichoso “Factor X”, ese se lo dejo a otros. Se trata de tú nuevo disco “Excelent Italian Greyhound” (Touch & Go, 2007). Me consta que habéis dado órdenes de no lanzar promoción del álbum de ningún tipo, por aquello de que sois más chulos que nadie y pasáis de la industria discográfica (una vez más). Y de paso para que no caiga en las redes de emule y soulseek varias semanas antes de lo previsto ¿verdad? Pues de dónde pensáis que lo he sacado a 6 días de su lanzamiento oficial. Misión casi cumplida.

Sea como fuere, lo importante de todo es que Shellac demuestran que son de los pocos que están al margen de esto, aunque juegan con la ventaja de ser un grupo que no lo necesita. No hay que vender la foto, ni el vídeo promocional o sonar en la radio. Shellac juega en otra división y el público fiel sabe de ante mano cuando publican un trabajo porque lo espera, en este caso siete años, no con ansia pero si con ganas. Y cuando llega es más que un nuevo disco, que de esos hay todos los días y pasan sin pena ni gloria por los reproductores, es volver a detener el tiempo y recordar cuando ibas a buscar ese disco tan deseado a la tienda habitual el mismo día del lanzamiento. Es volver a sentir el rock, con mayúsculas. Ellos lo logran con cortes como “The End of Radio”, un título premonitorio para un arranque de disco como dios manda. Secos, tirantes, contundentes y repetitivos la energía se expande y transforma por mis altavoces durante ocho minutos. Les recuerdo tocando el tema en el Primavera Sound 06 y ya me acojonaba el sonido. Lo mismo ocurre con “Steady As She Goes”, ritmo y más ritmo, Todd Trainer fulmina la batería, es una apisonadora y Steve se deja la garganta mientras destroza la guitarra. “Be Prepared”, son dos temas cogidos con una pinza pero da igual porque siguen rompiendo. Post-hardcore del bueno lo llamaran algunos, esto es rock descomunal y punk como el de “Spoke”, todo rabia y algo de Minutemen. Tras una apabullante primera mitad del disco hay algún cambio como la los contrastes de “Genuine Lulabelle”, “The Idea Of North”, que aporta otros matices de tempo y especialmente vocales (piensa en unos Dinosaur Jr a bajas revoluciones), o el corte instrumental “Paco”. Al final lo que queda claro de “Excelent Italian Greyhound” es que estamos ante un disco intenso, enérgico, con mucha base rítmica y guitarras afiladas. Que si bien tiene en su inicio sus mejores cortes, no baja la guardia a lo largo de los nueve temas.

Ahora solo me queda recibir mi copia de “Excelent Italian Greyhound”, y en vinilo, como mandan los cánones. ¿Y tú qué tienes? “Factor x” o lo que hay que tener.