Recuerdo que cuando tendría apenas diez años, ojeando la desaparecida revista Popular 1, quedé profundamente impresionado por la imagen de una banda. Yo pensaba, como la mayoría de niños de los 80, que el heavy era lo más radical que existía, aunque en realidad no tenia ni la más remota idea de que se trataba. “Debe ser el sonido más duro imaginable” pensaba, esas pintas de las fotos no podían pertenecer a blandengues. Se vestían como travelos de ultratumba, ondeaban sus melenas-con-flequillo, conducían motazas, rasgaban guitarras con cuernos y lucían cinturones de balas, maquillajes, mallas de cuero, estropajos con calaveras e incluso brazaletes-sierra (ver el impagable video wild child). El grupo en concreto se llamaba WASP y, cuando meses después conseguí escucharlos, me invadió una sensación de vergüenza ajena que me sigue entrando cada vez que oigo hablar de ellos. Cantaban como si hubieran nacido con un solo huevo y el amor de su vida fuera una gorda vikinga que andaba descalza por la playa recogiendo conchas para hacerse un collar. Todo ese rollo melódico épico se daba de bruces contra su pose de saqueadores de aldeas.

Aunque la banda de la que voy a hablar no llega a los extremos de WASP (dios! que me ruborizo!), la sensación que me ha dado este disco es análoga. Hacía mucho tiempo que sabía de la existencia de New Found Glory, pero atendiendo a sus portadas y a su aspecto robusto-hypertatuado-camiseta-de-baloncesto-cara-de-enfado, los había catalogado mal. No hacen NYHC, ni siquiera HC, hacen pop-punk pastoso para menores de quince que nunca han salido de casa después de las nueve.

La voz aguda y con sonido lata no sé si la venden en bolsas o es fruto de una marca concreta de micros, pero parece que todas estas bandas de pop-tatuado MTV tengan el mismo cantante; ya sabéis a que voz me refiero. Ni siquiera los puntuales riffs tienen las malas pulgas que aparentan, y los coros hooligans parecen salidos de unos aficionados al esquí acuático más que de futboleros descerebrados. Pero tampoco es que los prefiriera haciendo hardcore macarra, sencillamente me jode que por culpa de bandas como ésta la gente se crea que el pop-punk sólo puede aspirar a las bandas sonoras de American Pie.