Tener un grupo de Pop-Punk MTV y regentar un pastelería son dos oficios bien distintos que a priori todo el mundo debería diferenciar, pues esta gente no lo tiene tan claro.

Parece que Epitaph ya no se conforma con hacerle el juego al mainstream, ahora quiere formar parte de él. Diría que ha perdido definitivamente los papeles pero no sería correcto pues van a llenarse los bolsillos de otra clase de papeles, de esos que tienen numeritos escritos en las esquinas. No es el primer disco que le editan a esta gente, pero con esta vez han lanzado una campaña promocional que los sitúa como su lanzamiento estrella de finales del 2007.

A lo que vamos, este disco, como máximo, se podría aprovechar para la banda sonora de alguna de esas series protagonizadas por adolescentes californianos de ojos azules, guapos, ricos y con problemas existenciales del tipo: mi padre me hará trabajar en verano si no apruebo matemáticas o, me gusta una chica que no es popular y no quiero que me vean con ella. Todos sabéis de que series hablo…

De entrada tienen un cierto parecido a Saves the Day y a otros grupos de la época dorada del pop-punk, emo o como se llame… pero no es lo mismo, Motion City Soundtrack suenan a pastelito de esos con sabor a plástico, ¿os acordáis de Bonny y Tigretón? A medida que pasan las canciones la ñoñez se hace insoportable, y sus happy-tecladillos ponen de los nervios: melodías empalagosas, estribillos superficiales incapaces de contagiar emoción alguna y unos pobres intentos de guitarrear que podrían ahorrarse.

Sinceramente, todo el disco suena a video-clip millonario, ya sabéis, de esos en los que la música es lo secundario y simplemente acompaña a las imágenes. Es que una cosa es cuidar la producción y otra sobre producir, esto no suena real.

Vamos, que no me ha gustado excesivamente.