Hacía mucho tiempo que la escucha de un disco de Hardcore no me dejaba tan satisfecho. Tenía buenas referencias sobre estos Modern Life is War, pero no me imaginaba que me encontraría con un Hardcore tan maduro como el que se puede apreciar en este “Midnight in America”. Y fijaos que he escrito ya dos veces la palabra Hardcore sin acompañarla de ningún calificativo, prefijo ni sufijo.

Porque en este disco no hay escuelas, se trata de un Hardcore ralentizado (que no lento) a propósito, furioso y agresivo, pero donde hay sitio tanto para el noise como para el melódico, el metal o incluso la vieja escuela.

Podríamos decir que Modern Life is War se encuentran a mitad camino entre Good Riddance y Sick of it all, pero la verdad es que los matices musicales de los once temas aquí incluidos hacen difícil el encasillamiento y las referencias a terceros. No hay más que escuchar los cambios de ritmo de la canción “Pendulum”, colocada estratégicamente a mitad del disco (es el sexto corte) entre los temas más tralleros (“Fuck the Sex Pistols”, “Night shift at the potato factory”, “The motorcycle boy reigns”) y los himnos lentos de corte épico (“Stagger Lee”, “These mad dogs of glory”).

Una alternancia de cortes y de ritmos que hace de este álbum un inspirado ejercicio de variedad estilística dentro del sonido Hardcore, al mismo tiempo que impide el cansancio de los oídos del oyente. Si éste además se convierte en lector, entonces podrá entretenerse con unos textos urbanos donde predominan las historias de la calle y las dedicatorias a personajes conocidos, todo ello enmarcado en un artístico libreto desplegable.

Un par de datos más para acabar: produce Jay Robbins y edita Equal Vision. Dos detalles más de calidad para este “Midnight in America”. Cada vez que caiga la medianoche en América nosotros lo seguiremos disfrutando desde aquí.