El primer disco que editó Cydonia de MINUS THE BEAR sí que me sorprendió. No me esperaba al grupo y me convertí en fan. Pocos años después MINUS THE BEAR ya han perdido todo efecto sorpresa pero sin embargo demuestran que cualquier disco es bastante disfrutable. Eso es todo un logro porque MINUS THE BEAR lleva un ritmo editorial muy fuerte, pero también es un lastre porque parece que los aboca a una suerte de RAMONES del indie-rock repitiendo cada cierto tiempo la formula mágica que les abrió la puerta de nuestro corazón y les reservó un hueco en nuestros rebosantes estantes.

“Planet Of Ice” sigue la estela de “Menos el Oso” (su mejor disco) y sigue ofreciendo un indie-rock en el que las guitarras o el ritmo no juegan el papel protagonista a la hora de dar forma a las canciones, a pesar de ser muy importantes para construir el sonido de la banda.

El papel protagonismo está reservado a los teclados y la parte vocal. Quizás esa voz de Jake Zinder sea a la vez unos de sus puntales y sus handicaps ya que siendo una voz muy bonita y fácilmente reconocible también da pocos matices entre canción y canción. A mí siempre me ha recordado mucho a Jay Robbins. De todas formas ahí siguen esas canciones pop perfectas en las que constantemente están sucediendo cosas que les hace únicos entre sus coetáneos.

Quizás la mayor sorpresa me la ha encontrado en una querencia por el tapping metalero de algunas guitarras, que delata el pasado jevitronico de David Knudson en BOTCH.
Sin duda junto a MODEST MOUSE y PRETTY GIRLS MAKE GRAVES son una de las pocas raras avis de su generación que han dignificado y dignifican a base de personalidad el maltrecho indie-rock norteamericano con vocación mayoritaria. Eso que en otra época habríamos llamado rock universitario y que la generación alternativa sepulto bajo petardos como LIVE, COUTINGS CROWS o CRASH TEST DUMMIES empeñados en pisotear impunemente el legado de REM.