Desde Nueva York como si estuviéramos en Manchester. La ciudad de las fábricas, de los barrios obreros, de la oscuridad y de The Hacienda, vuelve desde la otra parte del océano. Vuelve porque su interés se centra en los años ochenta, en esos inicios donde un amanerado cantante, de prominente tupé y de escasa vergüenza en sus actuaciones empezó a dar vida a uno de los grupos que más han influido en la música.
Éste hombre no es otro que Morrissey y sus Smiths, ya cuando se separa de ellos, en el 1987, evolucionará a un sonido más claro sin tanto hermetismo. Es la mezcla de ambos momentos en la que James Levy va a poner su atención para formar su sonido.
James Levy fue incluido dentro de la escena “anti-folk” con composiciones pop alegres, accesibles y unas buenas letras. Tras acompañar a Regina Spektor, Adam Green, Athlete o Razorlight, entre otros, Levy consiguió llamar la atención de One Little Indian y la discográfica le dio la oportunidad de grabar Rotten Love (2005) a través del cual fue conocido gracias a temas de la talla de “On the Dance Floor” o el que daba título al disco.
Dos años después se despega mínimamente de la figura de Morrissey pero siguen quedando resquicios suyos. Guarda la clase característica del pop de las Islas, el buen desenvolvimiento en sólo tres o cuatro minutos con el objetivo de contarte una historia de amor que tiene un perfecto acompañamiento musical de base, y todo esto con una voz buena, sin desprecio alguno por parte del oído.
Predomina un tempo moderado, baladas en su mayoría, como si el mencionado Morrissey le restase velocidad a Pulp, o a New Order le diese por los medios tempo sin tirar de samplers y sintetizadores. Introduce un acertado acompañamiento de cuerda en una de las más notables del disco, “Love and Pain”, un riff pegadizo al acelerar en “Lady Nicole” y en “Mint, y el clasicismo en la apertura con “Glorious”, la cual resulta ser un gran enganche para las posteriores.
Un trabajo bien acabado, de los que puedes recordar cada cierto tiempo debido a la calidad de él, el buen sonido y una clase implícita. Sí, no se confundió al poner el título al disco, toda una lección gloriosa por parte de Levy.





Jueves, 13 de Septiembre, 2007
11:25
Simply A.
yo cuando lo escuche en la office y me llamo la atencíón, y mira que a mi este rollo no me va mucho, pero si yo hubiese hecho la critica tampoco hubiese ido muy desencaminado con la referencias que das.
Las dos primeras canciones enganchan bastante, ahora eso si, “god bless the world it’s so glorious… y todo lo que sigue en la letra me confunde. Este tio va de cristiano o es ironia?