El hermanito raro de Secretly Canadian (reverencia), nada más y nada menos que Jagjawugar (reverencia reverencia), edita el debut de Ladyhawk, a la par, una escisión de Black Mountain, otrora grupo muy recomendable. Para los iniciados: Secretly Canadian lleva una camisa visible desde el pico de su jersey y lleva el pelo repeinado, el cual hace un gran contraste con su pulcro afeitado. Jagjawugar es el de los pantalones mohosos, la barba de tres semanas y el pelo enredado y sucio.
En “Ladyhawk” co-habitan los fantasmas de Husker Dü, el pop de New Pornographers (”My Old Jacknife”), la experimentación groove de “Long ‘Til The Morning” y un sinfín de estilos que tratados con habilidad tal y como aquí lo hacen, no llevan a la parodia ni al tedio común en este tipo de “experimentos”, más o menos lo que a mí entender es el “Sirs” de Welcome, bástagos del sello inglés Fat Cat.
¿Quieres folk? Toma folk, ¿quieres indie-rock? Toma indie-rock, ¿quieres hits instantáneos? Aquí no los busques. “Ladyhawk” es uno de esos discos que cala con las escuchas, como ese tipo de lluvias finas que vas andando y andando y andando y te dices: Coño, genial, no me mojo, no llueve nada, voy a ir andando que está aquí al lado. Y no está tan “al lado”, y llegas a tu cita pertinente, con la chica de tus sueños, y la pinta de gilipollas que llevas es increíble porque te has calado sin darte cuenta. Pues eso mismo. Lento y hacia arriba, como debe ser.
Si no quieren escuchar este disco no lo hagan, no va a cambiar nada lo que yo escriba aquí. En esto de los artículos sobre música juega un papel importante la soledad del “¿alguien me leerá y decidirá escuchar un disco porqué yo lo digo? Es tarde, y ya desvarío, y si no quieren escuchar a Ladyhawk, al menos entren en la web del sello y echen un vistazo. Grandes cosas al alcanze de su mano. Palabra.





Jueves, 5 de Abril, 2007
8:43
Miroserav
Hombre, Felix, sí que son tenidas en cuenta tus consideraciones. Lo que pasa es que hay mucha música ahí fuera. Yo, según la temporada, me da más por ir a por grupos que no conozco y otras me da por profundizar sobre cosas que ya sé que me van a gustar. Como cuando te dispones a ver un dvd y dices “pruebo algo que todavía no he visto o voy a poner algo que sé que me gustará?”
Además de que hay temporadas en las que gasto más en discos y otras más en calcetines, por decir algo.
Muy buena la comparación con la lluvia que va calando, hay discos que son así. Yo creo que los mejores. Me hace pensar que hay mucha gente que estos discos que van creciendo con cada escucha se los pierde, porque si te lo bajas del emule y no funciona a las dos primeras escuchas, directamente vas a por otra cosa. Me da la impresión que si saliesen grupos como Sonic Youth o Mission Of Burma hoy día no tendrían mucho predicamento, porque no funcionan bien a la primera escucha.
Jueves, 5 de Abril, 2007
9:09
jordi
Respecto al tema del emule y el mp3, es muy cierto que eso hace que no escuches demasiado un disco si no te cala a la primera.
Hablando un día con “Numero” recordabamos cuando con el walkman, si tenáis suerte de tener autoreverse, machabas hasta la saciedad durante todo el día o días un par de discos. ya que en el walman no tenías 1000 canciones a tu disposición. Sino que era cara A, cara B, cara A, cara B…. Y por eso creo que hay muchos discos, en parte por ser muy buenos, que han quedado grabados en nuestro disco duro (no externo).
También creo que el mp3 puro y duro (bajado de internet al por mayor, con el úncio sentido de tener más megas en el disco duro) acomodan y engordan. Ya que no has de levantarte paracambiar el vinilo de cara o mover los brazos y utilizar los sentidos para mirar el artwork, pasar las páginas del libreto, leer, palpar, etc.
Lunes, 9 de Abril, 2007
15:42
ay papito!
JORDI di que si!! Adoro el Walkman, que tiempos aquellos.
Llover no llueve, pero moja!!!
Jueves, 12 de Abril, 2007
10:07
Félix Ruiz
Me alegro que te gustara Miros! A los discos hay que darle tiempos sí, me ha pasado con muchos de enamorame a la primera escucha (nathan fake) y luego hartarme, o no gustarme nada en una primera escucha (sleater kinney en “the woods”) y luego disfrutar muchísimo.
El walkman era Dios, seguro que se le prestaba mucha más atención a los discos, por aquello de no poder pasar con un simple clic de canción…o con esto de los ipods, de disco.
A mí me mola más eso de ir escuchando los vinilos en el metro.
Jueves, 12 de Abril, 2007
11:05
chema
este disco me mola un huevo y jagjaguwar también. no quiero ir cogiendo fama de repelente…
¡saludos!