Un grupo así tenía que existir por fuerza. Nunca antes se me había ocurrido, pero era evidente que si el punk casaba de una forma tan prodigiosa con la música popular irlandesa, necesariamente lo haría con el sonido canalla de la música gitana, cíngara, balcánica o como coño se llame. Sí, me refiero a la de las pelis de Kusturica.

De entrada parece muy sencillo ponerle acordeones y violines a un grupo de hc melódico y hacer una aberración semejante a la que cometen algunas bandas que se autodenominan ska-core con las trompetas, pero los tiros no van por ahí. Este no es uno de esos discos de broma para bailar borracho en directo, evidentemente hay una parte de esto pero creo que esta gente van mucho más allá. Estamos ante una banda con una personalidad apabullante.

Como es normal no se trata de unos chavales que empiezan, no están investigando para llegar a un sonido propio, llevan tocando desde 1999 y con este “Super Taranta!” firman su quinto álbum (segundo en Side One Dummy). Se nota. Formado por inmigrantes ucranianos afincados en Nueva York este grupo tiene una elegancia que ya quisieran para ellos Los Chichos, aún así no escatiman en locura circense y en desmadre gamberro al puro estilo de los entrañables gitanos del este. Pero es que esta gente saben de dónde beben, pues además de su música popular podemos encontrarles apuntes del mejor punk habido y por haber, desde The Clash o The Pogues a bandas como Snuff, Minutemen, Voodoo Glow Skulls o incluso Victims family, todo ello sin sonar a plagio barato en ningún momento.

Este disco es una verdadera máquina de disparar himnos sin resultar empalagoso ni sencillo, esto es gracias a una melodías dramáticas que interpretan como caricaturas y a unos cambios de ritmo no comparables a nada que un servidor haya escuchado con anterioridad. Saltan indistintamente de estribillos pegadizos a la mas hirviente densidad sobre instrumentada, y luego, como si nada, irrumpen con su música tradicional sin aditivos, únicamente a base de bombo y acordeón. Podría ponerme a desmenuzar el disco y reseñarlo canción a canción, los referentes (centrándome solo en su faceta punk) serían infinitos, pero ni así haría justicia a lo que hay en este disco la riqueza del cual aún no he sido capaz de asimilar.

Es como si cogieramos todo lo que ha dado de sí el punk (y derivados) en 30 años y se lo diéramos a unos gitanos locos de estos de las pelis de Kusturica para que lo interpretaran a su modo. El resultado es absolutamente maravilloso y no deja de sorprender hasta la última nota del disco.

Para terminar decir que no es casualidad que para su cuarto álbum les fichase Side One Dummy, pues se trata del sello más ecléctico de la escena punk estadounidense, en él encontramos desde el swing de Royal Crown Revue a un directo de 7seconds. También informaros que el 18 de Noviembre estarán en el Apolo de Barcelona y creo que la noche anterior en la sala Heineken de Madrid, será la primera vez que tocan en el estado y la cosa promete, su directo delirante les ha llevado este mismo año a tocar en el festival de Glastonbury. Como curiosidad añadir que durante un tiempo les acompañó al bajo Karl Alvarez (All, Descendents) y que el cantante de la banda, Eugene Hutz (una especie de Borat con acento exagerado) participó como coprotagonista en la película “Everything is Iluminated” haciendo de Álex, el anfitrión/traductor que hace de guía a Elija Wood, eso sí, para la película se afeitó su personal bigote.