Tercer largo de la banda australiana afincada entre Berlín y Londres. Ya con Coal (2006) entraron en Europa por la puerta grande, recibiendo elogios de toda la crítica y de grupos como Yeah Yeah Yeah hasta Einstuerzende Neubauten, lo tenían todo listo para convertirse en la banda más prometedora del momento.
Una larga gira por Estados Unidos y Europa, telonear a The National y a Tindersticks, grupo del que más toman en su sonido, les hizo llamar la atención de Beggars Banquet.Ya fichados por la discográfica británica se pusieron a componer su nuevo trabajo y en poco tiempo contaban con material de sobra para firmar otro disco. Si con el anterior consiguieron ser nominados al Australian Music Prize (AMP), con Yes, U conseguirán cualquier cosa que se propongan.

Los elogios no son en balde, no se busca un nuevo hype australiano en la línea de Wolfmother para poner singles a anuncios, lo que hay aquí es un grupo de una calidad excepcional, posiblemente de lo mejor que ha salido en unos cuantos años.

Yes, U atrapa en la primera escucha, destroza cualquier planteamiento de disco sencillo y consumible hecho para venderse bien, ahonda en un sonido oscuro, donde las letras parecen cobrar vida bajo la voz de Conrad Standish, muy parecida a la de Stuart Staples (Tindersticks), las melodías no intentan mantenerse en riff pegadizos sino en variaciones donde la batería bien puede mantenerse constante con los platillos levemente golpeados o bases construidas mezclando sintetizadores y teclados apagados.

Ya “Black Ice” engancha, consigue meterte dentro del disco con una subida distorsionada a mitad de tema, pero lo que llega después es perfecto, un hit oscuro donde perderse pensando en Tindersticks, Suicide o unos Velvet Underground del siglo XXI.

La batería manda, la guitarra sólo se mantiene en segundo plano entre punteos, y la voz repitiendo el verso que da título al tema mientras que intercala un registro diferente, hiela cualquier vestigio alegre. Después de esto no hace falta más, ya vale la pena el trabajo por sí solo con ese único hit.

Por suerte no para ahí la cosa, el trío australiano tiene más que decir, “Rosa” sigue oscura, manteniendo un ritmo constante, subiendo hasta el final donde rompe en un instrumental alocado; “Pest” podría continuar en la línea de “Oh Me Oh My” pero prefiere intercalar solos de guitarra entre medias; “As Sparks Fly Upwards” se decanta por una línea más ambiental.

“Mistakes” más tranquila en apariencia mantiene la distorsión con intermedios instrumentales; “Face of Love” muestra la cara más pop del grupo, en una balada preciosa entre el teclado y un tarareo pegadizo; “Avalanche Of Stars” nos ofrece otro medio tempo tranquilo; “Saddest Sound” hace honor al nombre y se marca la canción más triste e intimista del trabajo; y “Misericordia” finaliza con una instrumental basada en la distorsión y con Morricone como principal influencia.

En sólo dos años la evolución de Devastations ha sido enorme, Coal queda a años luz de Yes, U por no hablar de su debut homónimo en el 2003. Si han conseguido firmar éste trabajo casi en sus comienzos la proyección futura puede ser admirable, o por lo menos confiamos que así sea en pro de la buena música. Una obra que encumbrará al grupo más aún, que se situará entre lo mejor de éste año por motivos propios.