Desde la costa levantina no sólo llegan tópicos con sombrillas de playa, bañadores hasta las axilas, y muchas camisetas de discotecas horteras, además también llega buena música. Alicante, y más concretamente Benejúzar, es la localidad donde está afincado este proyecto: Corea.

Tras el nombre del país asiático se hallan abreviaturas, letras unidas sin aparente sentido. Nr a los “ruidos y espasmos” (como dicen en su MySpace), Gm a la Ibañez, Cbr también con una Ibañez, Cll tras las “5 cuerdas”, y Ar en un rol más propio de pirata, con los “palos y parches”. Incertidumbre mantenida tanto en el cedé, como en la nota de prensa, los alias ocultan la fuerza y contundencia de cada miembro de Corea.

Este trabajo que disponemos ahora en formato compact disc anteriormente había sido publicado en formato de doble vinilo por el sello Existencia Records a finales de 2006, y ahora Astoria Records lo reedita con la ayuda del sello italiano Horror Vacui Theatre. Aunque el doble vinilo sea más cuidado, y que guarde todo su encanto, a día de hoy es muy difícil que un grupo pueda darse a conocer desde la nada con un proyecto así, y más si la promoción es inexistente.

Corea tienen que ser conocidos, no ya como posibilidad, sino como recomendación más que obligada para dar mayor fuerza a la escena española. Estilos como el post-rock o las mil variantes del emo, por aquí son muy escasas y tienen un público mayor en el extranjero (preferentemente EE.UU.) que en su país natal (por supuesto, en su ciudad nadie se imaginaría escuchar su disco junto a los Bisbales y Bustamantes).

Su propuesta está muy bien construida. Ya en 2004 consiguieron una mínima relevancia (no por la calidad, sino por el difícil acceso al trabajo en sí) con el primer largo, Los Peores 7 Kilómetros de Mi Vida (2004, Error!/Existencia), más duro que el que ahora mismo reeditan. Ahora prefieren centrarse más en las melodías de un post-rock tranquilo a mantener tanta pegada en todos los temas.

Con ello no se quiere decir que no haya momentos en los que la voz de Nr alcance el máximo desgarro, prueba de ello es “Lo Que Está Quieto Es Fácil de Retener”, sólo que priman más los desarrollos instrumentales en manos de las guitarras. Los nombres típicos del género como Mogwai o Neurosis se pueden ver, al igual que otros como Isis. El screamo que tanto está creciendo últimamente, aunque pueda denominarse a grupos muy dispares dentro de este género, tiene un gran valor a descubrir con este largo.

Las mejores se encuentran a la mitad del trabajo, con “Las Trincheras de Iván” en la que durante siete minutos alarga buenos instrumentales mantenidos e intercambia mínimas subidas; y con “Lo Rígido y Rígido Pertenece a la Muerte”, quizás la mejor de todo el disco, oscura y creciendo paso a paso.

Los valencianos prometen, situándose como una gran apuesta para el futuro, y que ahora sólo necesitan encontrar a su “madre” que les dé la relevancia adecuada para crecer. Los títulos trascendentales e interminables, ya los ponen ellos.