Hasta el momento solo conozco dos modos de hablar de un disco: uno es intentar describir en palabras como suena la música, cosa absolutamente imposible, que además te remite irremediablemente al pedante tono pseudo-poético propio de ciertas revistas. El otro es dar referencias como si fueras una base de datos andante, cosa que resulta todavía más pedante y menos clarificadora. Así pues, habiendo llegado a la conclusión que es imposible reseñar un disco sin parecer un crítico musical, he decidido que esta vez me decantaré por la segunda opción, aunque me reservo el derecho a recurrir a la primera cuando más me convenga.
Debo reconocer que cuando leí el nombre del grupo me tiró para atrás, “otros malditos clones musicales de Bad Religión con la gorra del revés” pensé, pero estaba muy equivocado. Mi sospecha estaba fundamentada en el hecho de que hubieran escogido Atomic Garden como nombre, pues se trata sin duda una de las canciones más famosas y menos merecedoras de serlo de los autores de la sagrada trilogía del punkrock melódico. Por suerte estos franceses van por otros caminos, lo que demuestra una vez más que el punkrock ha abandonado definitivamente los cánones que a finales de los 90’s lo convirtieron en un estilo de patrones fijos y vuelve a estar en un gran momento de forma, con infinidad de bandas capaces de explotar referencias de lo más dispares sin ningún prejuicio ni miedo a sonar personales. Y digo todo esto porque necesito una buena excusa para mencionar a mis amados Against Me! (reinventores del punk y de Axl Rose), que de todos modos no tienen mucho que ver con la banda que nos ocupa.
Lo que nos ocupa es el segundo álbum de estos franceses llamados Atomic Garden al que han titulado “Reversing the Curse” y que ha resultado ser una grata sorpresa para mis oídos. Su punkrock se acerca sin miedo al emo que los entendidos denominan redundantemente emofrancés, pero está mucho más cerca de los grandes grupos de punk emocional y llorón a los que es imposible no respetar, me refiero a bandas como Samiam, Jawbreaker, Hot Water Music e incluso en alguna canción a los enormes Leatherface. Como ya habréis imaginado por las comparaciones tienen una de esas voces carajilleras que parecen estar dando un tono bastante más alto del que la salud les permite, esas que suenan como si fueran a romperse en cualquier momento y por ello alcanzan ciertas cotas de trascendencia que están vedadas a las voces más limpias. Quizás la voz no esté a la altura de los grupos que acabo de mencionar, pero se acerca con toda la intención del mundo y constantemente se refuerza a base de unos coros que buscan la piel de gallina en el oyente. De todos modos no se trata de una voz estática sino que cambia ligeramente de registro cuando es necesario, incluso en ciertos momentos chilla desesperadamente al estilo de las grandes bandas del emopunk más destripado como Funeral Diner o unos Books Lie en sus buenos momentos.
Las guitarras y la base rítmica son igualmente versátiles sin olvidar lo que quieren. Hay riffs alegres y espaciados que recuerdan a grupos tan primaverales como Grade o Saves the Day combinados con la agresividad cortante e intensa de los mejores HWM, y esas melodías derrotistas de guitarra que tanto gustan a los devotos de Dinosaur Jr. -salvando las distancias -.
Para terminar quiero destacar el tema Hundred Illusions. Es la típica letra emo que llora por el paso del tiempo y la felicidad perdida al abandonar niñez, pero contiene una melodía simple y llena de dolor que encaja a la perfección con el mensaje de la canción. Se trata sin duda –junto con la jawbreakeriana Downcast- de la canción más redonda del disco.





Domingo, 6 de Julio, 2008
5:51
ROGER
Aquest LP m’ha agradat força; jo tambe pensava que seria punk barato. El primer disc que van treure també es deixa escoltar.
Coincideixo amb els temes destacats pero hi afegiria “Universal vendetta”.