Le doy al play predispuesto, llevo tiempo oyendo hablar del nuevo grupo del bajista (ahora guitarra) de HHH y por fin voy a escucharlos. Lo primero que suena es una intro en la que Ansar desafía los alcoholimetros, en un montaje de corta y pega que parece un guiño a las intro de los H’s. Pero a la que empiezan a tocar se nota enseguida que esto no es una continuación de nada, es un grupo distinto con un sonido distinto. De hecho en 25th Coming Fire hay miembros de un buen montón de bandas euskaldunas, como Ira et Decessus, Ruido de Rabia o My own Truth.

En ciertos momentos pueden recordar a Rouse por las melodías, pero ni son tan veloces ni se centran tanto en la voz. Aquí lo que más destaca son unos riffs de guitarra potentes y compactos. Podriamos hablar del tipico hardcore de principios de los ochentas, pero el particular sonido de las guitarras es mucho más potente y complejo que el de esas bandas primerizas, y en un momento les puede llevar de Bad Religion a Section 8. Por otro lado la voz femenina, tan contundente como melódica, les da un toque fresco que se hecha de menos en la mayoría de grupos de buen hardcore, y que en los momentos menos estridentes tiene un cierto aire al The Crew de 7 seconds, salvando las distancias claro está.

Por esa perfecta combinación de agresividad, velocidad y melodía podría compararles con algunos mis grupos favoritos de hardcore/punk 80’s como Genetic Control, Uniform Choice, Stalag 13, Scream, SNFU o los primeros The Freeze. Es más, a diferencia de muchos grupos actuales con esos referentes, no ensucian la producción para parecer grabado hace 25 años, así consiguen algo que suele escasear: un buenísimo disco de hardcore clásico con sonido impecable.