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Post-rock, electro-rock, Krautrock, synth-pop, indie… Dejaros de tonterías, Trans Am van a la suya. Llevan en Thrill Jockey (la discográfica de Chicago donde graban Tortoise, etc.) toda la vida y, por eso, la gente los toma como un grupo artie, cuando lo que realmente son es una panda de borrachuzos de Washington D.C. con un gusto desmesurado por la electrónica vintage. Por esta razón, se les ha podido ver en festivales indie-pretenciosos de sellos mierdosos y ellos ahí, con sus gafas de poli malo y sus camisetas sin mangas, haciendo el electro-punkarra vestido a la Backstreet Boys.

Y ahora acaban de publicar su último disco Sex change. El disco empezó a forjarse cuando, después de Liberation, su anterior trabajo, Trans Am explotó y separó sus tres fragmentos por todo el globo terraqueo. Nathan aterrizó en Auckland (Nueva Zelanda), Phil Manley en San Francisco y Sebastian Thomson rebotando entre Londres y Nueva York.

Después de dos años separados, en junio de 2006 la banda se empezó a juntar esporádicamente para trabajar en lo que acabaría siendo su último disco, posiblemente el más rumboso y menos electrónico de su carrera.
Sex change se grabó entre la escuela de sonido MAINZ de Nueva Zelanda, donde tocaron de prestado, con instrumentos ajenos y donde fueron amonestados por beber birra en el campus, y el cuartel general de la banda Oneida en NY, otra vez sin ninguno de los juguetitos: (vocoders, teclados, cajas de ritmos, etc.) que habían usado en anteriores discos.

Para saber un poco más sobre ellos y, porque no, preguntarles sobre cosas que nos preocupan nos pusimos en contacto con ellos. Contesta a mis sosas preguntas, vía un impersonal e-mail, un miembro de Trans Am que no es Sebastián:

He leído por ahí que Sex change vuestro último disco ha sido grabado mientras vivíais en tres continentes diferentes. Supongo que hacer un disco de esta manera habrá sido posible gracias a internet, así que debeis estar muy acostumbrados a comunicaros por esta vía. Pero, ¿no creeis que (como diría Kurt Vonnegut, en el cielo esté) que a las relaciones vía internet les falta una cierta “humanidad”? ¿Que piensas de que la siguiente generación de adolescentes vivan la vida a través de una pantalla mucho más de lo que lo hicimos nosotros, los que ahora somos treintañeros?.

Ciertamente, Internet jugó un cierto rol en Sex Change, pero la mayoría del album se hizo en un par de semanas que pasamos en un estudio. Además, hubo tres canciones, por lo menos, que se hicieron gracias a la posibilidad de poder grabar cómodamente en casa.
Estoy convencido de que Internet y los móviles jugarán un papel masivo a la hora de que los adolescentes del futuro socialicen, pero no creo mucho en la “humanidad” así que no me preocupa que se pierda, de alguna manera. Sin embargo, me gusta salir a tomar unas birras y hablar cara a cara… con alguna gente.

Como banda que usa la tecnología para crear su música que pensaís de que ésta (la tecnología) se haya adueñado de todos los aspectos de nuestra vida diaria?

De nuevo es una mezcla de cosas. No pienso que el mundo fuera un sitio mejor cuando teníamos que arrancar la carne de los cadáveres de animales para comer, pero actualmente la gente come demasiada comida procesada. Si como banda tenemos algún tipo de postura hacia la tecnología, probablemente sea un melancólico abrazo a su inevitabilidad.

No soy un puto periodista, sinó una especie de fan y tengo tres de vuestros discos (The Red Line, TA y Sex Change). Mientras escribo esto aún no he podido escuchar el último convenientemente, así que creo que por ahora mi favorito es “TA”. ¿Cuál es el vuestro?

Si, esa es la última era de Trans Am (TA-Sex Change). Creo que Red Line es mi favorito, pero no creo que uno pueda juzgar su propio trabajo adecuadamente por lo menos en un par de años. Red line fue un poco lo que llamamos un sleeper; un disco que no tuvo buenas críticas cuando salió pero que la gente siempre quiere comprar en el tenderete de nuestros conciertos. También estoy muy contento con cómo ha quedado el último disco.

Reconozco no haber escuchado vuestro penúltimo disco Liberation pero la gente que sabe me ha dicho que era un disco muy político (N. Del A.: De hecho se hicieron las fotos de promoción al lado del Washington Monument, en las que salían encapuchados y con monos naranjas a la última moda de Guantánamo). Supongo que siendo norteamericanos y estando siempre en guerra perpetua con otros países es casi imposible no implicarse políticamente de alguna manera pero ¿no creeis que a veces la gente (Eh, no sólo en EEUU, ojo!) toma partido de una manera muy naïf? Como si escoger entre Demócratas y Republicanos (o entre PP y PSOE, para el caso) fuera a cambiar alguna cosa. ¿Qué opinais de todo esto?

Lo primero de todo, Europa estuvo en guerra con ella misma durante la mayor parte de los últimos 500 años, así que la guerra perpetua no es especialmente una enfermedad norteamericana. Es la manía por controlar el mundo que en este preciso momento se encuentra situada en EEUU. Además, no creo que los canadienses y mejicanos tengan nada que ver con toda esta confusión actual. (N. Del A: Creo que aquí ha habido la típica confusión entre “América”, “Norte-américa” y “Estados Unidos” que siempre sucede al hablar con estadounidenses. Quizás debería haber usado esta íltima palabra. Perdón.)
Liberation no fue un disco que dijera a la gente si debían o no votar a los Demócratas, era un album sobre el terror y el miedo que vivíamos en DC por aquella época. Como resultado, no es el disco más adecuado para poner en una fiesta. Personalmente, puede ser que en las próximas elecciones vote a los Demócratas pero ciertamente no lo hice en las últimas.

Sebastián, tú eres argentino pero llevas mil años viviendo en EEUU. Desde esa perspectiva, que opinas de lo que los políticos, el FMI, el Banco Mundial, etc. le hicieron a tu país durante gran parte de los 80-90’s que desencadeno en el “corralito” y toda esa puta mierda. ¿Eres consciente de lo que sucede actualmente con los “piqueteros”, de lo que tratan de conseguir? Como argentino-americano ¿cual es tu posición acerca de la relación entre los EEUU y America del Sur y Central (lo que algunos políticos estadounidenses llamaban “el patio de atrás”) con el golpe de estado contra Allende financiado por la CIA, el embargo cubano, la finaciación de la “Contra” nicaragüense, etc.?

Esta se la dejo a Seb (N. Del A: No se si esto significa que Seb la va a contestar realmente algún día o si quiere decir que es una lástima que él no sea Seb. En cualquier caso, si recibo la respuesta algún día ya me encargaré de colgarla por aquí)

Siendo fan tanto de la escena de DC (Dischord & co.) como de la de Chicago (Touch and Go, algo de Thrill Jockey, etc.) Trans Am me resulta un grupo muy atípico. Siendo de DC habeis sacado casi todos vuestros discos en Thrill Jockey, ido de gira con Tortoise, etc. ¿Cómo os veis en relación a ambas escenas musicales? ¿Tuvisteis alguna relación con el punk de Washington en los 80-90’s y el sello Dischord o habeis hecho las cosas por vuestra cuenta sin relacionaros de ninguna manera con ello?

Gracias por lo de “atípico”. Crecimos con Dischord, Fugazi, Dag Nasty y toda la peña y, de hecho, nuestros primeros conciertos tuvieron mucho que ver con la escena hardcore de DC. Pero no estuvimos metidos en ese rollo por más de un año o dos. Supongo que, musicalmente hablando, tenemos más en común con Chicago, pero en general siempre hemos sido muy reaccionarios y hemos tirado por nuestra cuenta.

Personalmente me parece escuchar ecos tanto del sonido de Kraftwerk, como del de Touch&Go, como del de miles de otras cosas diferentes en vuestra música, pero parece que los críticos musicales tienen la tendencia de encasillaros en ese cajón de sastre que es la escena “post-rock”. ¿No creeis que “post-rock” es una de las etiquetas más estúpidas desde que la palabra “post-moderno” fue inventada?

¿Es una palabra estúpida? Sí, lo és. Pero nosotros inventamos el post-rock y todos esos afectados post-rockers (Tortoise, UI, Cul De Sac) se pueden ir a tomar por el culo.

Aquí (Catalunya, España, Europa en general) los conciertos pequeños están en peligro de extinción por culpa de los mega-festivales esponsorizados por multinacionales que acaparan a las grandes bandas indies pagando unos cachés con los que ningún promotor independiente puede competir. De hecho, en unas semanas se celebrará el maldito Primavera Sound, donde tocaran varias decenas de bandas que nos gustan (desde Modest Mouse a Ted Leo pasando por GvsB, Buzzcocks, Melvins, Slint, Built to Spill) y cuyos precios (100 y pico euros!!!) y contratos de exclusividad evitaran que podamos verlas en condiciones más idoneas. Ése precio por entrada hace que los fans de clase obrera se vean relegados a los bares de la ciudad, donde lloran sobre sus cervezas mientras los fashion-victims y posseurs de clase media entran y disfrutan de las bandas guays mientras toman sus éxtasis y MDMA’s.
Vosotros sois una máquina de hacer giras y que seguís tocando en salas pequeñas, pero supongo que por razones de supervivencia os habeis visto forzados a tocar también en grandes festivales. ¿Los disfrutais? Yo creo que los festivales son una más de una lista interminable de cosas horribles que heredamos de los hippies (de las cosas buenas ya hablaré en otro momento…). ¿Qué podemos hacer para liberarnos de esta tendencia hacia los festivales que se nos está imponiendo en todo el mundo?

Hmmm. Muchos festivales son una mierda desde el punto de vista musical, pero pueden ser divertidos y nos dan una oportunidad de estar en sitios muy guapos. De hecho, tocamos en un festival en Fuengirola hace un par de años que fue muy divertido y donde la gente fue muy maja (N. Del A: Creo que no me refería a este tipo de festival concretamente, pero bueno). Pero también hemos tocado en muchos festivales de mierda. Como músico me procupa más el monopolio de las grandes agencias promotoras y de venta de entradas, pero de hecho se trata de la misma corporativización de todos los aspectos de la vida de los que se puede sacar provecho económico.

Puedes leer el review de su último disco en Absolutzine.com