
Cielos.
O mejor: demonios.
Después de escuchar a Jonathan Richman (“Jonathan, te vas a emocionar”), Appostle of Hustle (Ráfaga!) y, sobretodo, la canción que da título al disco de Devotchka “Curse your little Heart”, se ha ido asentando en mi alma un terror abisal: ¿y si el efecto de nuestro inglés en ellos fuese el mismo que produce en mí su castellano? Qué vergüenza. Culpa suficiente como para arder veinte siglos en la más cálida de las calderas de Lucifer. Pero creo que no, que nuestro inglés, aún parecido al cacofónico croar del sapo mediterráneo, conserva un mínimo de dignidad. Por lo menos, cuando uno revisa las letras de algún grupo de este lado del océano al que le ha dado por cantar en pitinglis, se ve que la sintaxis, aunque ajustadita, hace que P con A diga realmente PA.
Algo sobrio, sin florituras y, en consecuencia, sin cagadas de enjundia.
¿Recuerdan esa inagotable remesa de baratísimos mecheros chinos que se importaron durante años? Venían con instrucciones de seguridad adheridas al costado. Las mejores: “No lo pinchas el gas de mechero” o “mejor no arder delante niños”… Patafísica bonzo: cómo pinchar gases y arder frente a infantes.
Alguien debería avisar a estos artistas que no es suficiente con una trascripción fonética –en el caso que la hayan utilizado-. Puede que con Jonathan Richman, al que sabemos buena gente, nos de la risilla tras escuchar eso de “chicleee en el suelooou enganchadooouu - a mi sapatouuu”; y puede que con Nat King Cole (atendiendo a aquello de “tu pieeeel caneeila”, en blanco y negro, con ese estilazo, con esas portentosas chaquetas cruzadas…) podamos hacer la vista gorda. Pero la cosa, gracias a la multiculturalidad cateta propia de la ideología ciudadano-universalista que padecemos globalmente sin misericordia, parece propagarse de forma vírica. Y está dejando de tener gracia.
Voy a intentar resumir la magnitud de mi vergüenza ajena por medio de una traslación al papel de lo escuchado en la canción de Devotchka:
Huntar-una selin-daaa
Mi pequenioooo corasoo-ón
Coooon tuuuu
Pequenio cora-son!
Oeeee es verdiaad
Es verdiaad de la de hablar
Eres tu la emeli-naaaa… tuhuhu pequenio corassón!
Como ven, es penoso. No hay forma humana de huntar una selinda. Las selindas no existen. Tampoco se dice “verdiaad de la de hablar”. Es una construcción extrañísima. Y tonta. ¿Habrá “verdades de hablar” y “verdades de escuchar”? Escúchenme bien: una cosa es hacer pachanga, o gritar a lo dadá “es potrucas in dis ecris uh uh huy”, y otra muy diferente emplear mal el lenguaje para ponerse uno mismo en ridículo.
En el primero de los casos (supongo que habrá que incluir a Richman aquí, aunque yo me temo que sea simplemente un tarugo simpático), hay una intención marcada: broma, trasgresión o quiebra voluntaria de las reglas formales de la comunicación. Para lo que pueda servir, que es seguro algo. En el segundo, sólo hay ineptitud.
Además, existe una fácil solución: ¡¡¡por todo lo sagrado, canta en aquél idioma en el que tengas aptitudes para cantar!!! Yo, por ejemplo, nunca cantaré en mandarín. Ni que el mismísimo Hu Jin-Tao me pida un villancico para la televisión popular china. No lo haré porque no sé mandarín, y porque no deseo dejarme a mí mismo en evidencia ante mil millones de telespectadores.
Lo que oyen: “verdad de la de escribir”.





Miércoles, 6 de Junio, 2007
2:31
Elena
Pues a mi me parece muy entrañable el “yo te cuera o ma corasssooon” de Spanish Bombs de los Clash. Que demonios.
Miércoles, 6 de Junio, 2007
3:01
Abelardo
por suerte, chaval, te aplicaste el cuento y tuviste a bien librarnos de tus gorgoritos ya hace mucho.
verdad de la de callar.
Miércoles, 6 de Junio, 2007
5:40
Carlos Alonso
Estas en tu derecho de alegrarte y de airearlo, pero no te tomes esas confianzas. No soy ningún chaval.
Un poquito de educación.
Miércoles, 6 de Junio, 2007
7:43
di Lampedusa
Pues a mí me preocupa más cómo cantan en los varios idiomas patrios nuestros propios cantantes que lo que aquí mencionas de los guiris, que aunque si bien es ridículo, me pilla de lejos.
Se impone sin embargo en la península y alrededores un estilo cantariego de pronunciar vocales y consonantes como me dé la gana, preferiblemente con dejes gringos, que mola más. Nos invade tanto que ya no nos damos cuenta, pero hay muchos (no todos) cantantes de moda que tienen este vicio.
Me chirrían sobre todo las tes fricativas (estchoy contchentcha de vertche) y las vocales puritanas que no se abren como deben o que incorporan fluctuaciones extranjeras. Un ejemplo llamativo son Héroes del Silencio, que en mi opinión confunden tener “estilo propio” con “apropiarse de la fonética ajena”. Pero no son los únicos.
Oid, para apreciar el contraste, Rico Vacilón, en la versión aparecida en La Manigua de la Vieja Trova Santiaguera en la que Pau Danés colabora a dúo. Fijaos en las vocales, en cómo las pronuncia el cubano y cómo el español. Y no se crean que es cuestión de acento: nadie en la vida real habla como canta Pau.
No digo que haya que cantar como se habla, sino que no hay que avergonzarse de cantar con poderío. Parece que alterar los sonidos propios nos da más glamour, pero a mí me parece que simplemente nos hace un poco tontos.
Miércoles, 6 de Junio, 2007
8:05
Carlos Alonso
Comparto tu preocupación. Aunque tal vez todo comenzó, con el castellano de JM Serrat: por-e-que-ioooo nacienelmediteeeerraan-i-oo.
Añadiría a tu exquisita aportación al gañancillo de M-Clan, que arrejunta el acento de alabama con el panocho.
El quid, lampedusa, y no quise hacerlo tan explícito para no aburrir en el texto es esa percepción de “exotismo” sobre lo que no es propio. Esa especie de comprensión inmediata que no proviene de un acercamiento (algo que cuesta tiempo y esfuerzo) sino de la simplificación. Es colocarse por encima y hacer público tu ensayo como un divertimento en una cosilla menor. Como si yo me pusiese a dar clases de taichí después de ver dos videos porque me parece que es tan fácil como hacer unas posturitas.
En la sociología contemporánea, los procesos de “exotización” del otro vienen definidos siempre por prejuicios y superioridades varias.
Y dejo ya el tostón.
Miércoles, 11 de Julio, 2007
4:36
El Plasti
La versión en castellano que QOTSA hacen de su propio tema “Gonna Leave You” también es de traca:
http://es.youtube.com/watch?v=R_xvfBnFm4U
Ya me voooy
Te voy a dehaaaaaaaaaaar
Miércoles, 6 de Agosto, 2008
15:40
Mikel
Hola Boxcar…
Puntazo encontrarme con tus cavilaciones en esta página que ni siquiera sabía que existía..
Sobre vuestra discusión, debo añadir que alguna vez he puesto una canción de la Orquesta Mondragón a mis alumnos de castellano y no han entendido nada de nada (lógico, claro está)
Por cierto, tengo el mismo correo e. de siempre. Caudill te manda saludos.
Miércoles, 6 de Agosto, 2008
15:47
Mikel
Ahora que lo pienso, lo de nuestra correspondencia en el ciberespacio fue hace mucho, mucho tiempo. Prueba con losingtrack@hotmail.com, si te hace.